viernes, 10 de septiembre de 2010
APRENDIZAJE PARA EL CAMBIO PDF Imprimir E-Mail
APRENDIZAJE PARA EL CAMBIO
Marcelo Krynski

Si hay algo que está distinguiendo a nuestra época es el fenómeno del cambio y lo que lo hace más peculiar es la inédita consciencia que vamos teniendo de algunas consecuencias de estos nuevos escenarios a los que no estamos sabiendo responder con efectividad y bienestar.
Hoy en día el esfuerzo de los actores por mantener las performances del pasado no se condicen con los resultados que están obteniendo. Es más: diríamos que cada vez están más lejos de los esperados. ¿Qué hacer?

De cómo la crisis articula el peligro y la oportunidad

Frente a este panorama de tanto cambio, lo que experimentamos las personas es algún tipo de crisis que nos gusta comprenderla en el sentido que lo hacen los chinos con un ideograma compuesto por otros dos: peligro y oportunidad.
CRISIS = PELIGRO + OPORTUNIDAD.
El cambio pone en peligro la continuidad de nuestros modos cotidianos de hacer y a la vez, si estamos preparados para distinguirlas, nos puede abrir oportunidades impensadas antes de la situación que denominamos “de crisis”.
Notemos que la noción del cambio en nuestra cultura está asociado a menudo con el miedo y la incertidumbre y nos importa proponer una conexión con la oportunidad ya que el cambio vive entre nosotros de una manera natural. Por ejemplo, la piel de nuestra mano cambia totalmente cada tres meses y el fémur, que es nuestro hueso más grande, cambia la totalidad de su constitución celular cada siete años. ¿Qué nos revela lo dicho?
Qué estamos cambiando permanentemente aunque nuestra vivencia sea la de estar quietos y la de seguir siendo siempre los mismos.

Heráclito señalaba que "…nadie se baña dos veces en el mismo río…." Sin embargo nuestra experiencia cuando vamos al río, es la de encontrarnos siempre con el mismo río que visitamos tiempo atrás. ¿Cómo es esto?
Postulamos que lo que hace que el río sea río es la dinámica que se conserva de que circule el agua por un cauce. Por lo tanto el río es el mismo río y a la vez es otro cada vez.
Veamos cómo esta metáfora nos permitirá reflexionar sobre el cambio y el aprendizaje en este tiempo.

Saber, Aprendizaje y Cambio

Heráclito también señaló que lo único que no cambia es el cambio.
Por lo tanto el APRENDER será una de las competencias que mayores puertas nos abrirá para movernos con efectividad y bienestar en este tiempo más allá que la cultura vigente privilegie todavía muchas veces el SABER por sobre el APRENDER.

El cambio permanente nos revela que antes sabíamos y ahora no.

Distinguimos SABER como el operar efectivo en un dominio determinado de acuerdo a ciertos estándares. Notemos que las personas “no observamos el SABER sino las acciones realizadas”. El cambio genera siempre un evento: nos encontramos NO SABIENDO. A este fenómeno del NO SABER lo denominamos IGNORANCIA (que en nuestra cultura no está bien vista). La paradoja es que el cambio permanente nos muestra cada vez más y en forma acelerada nuestra IGNORANCIA en el marco de una cultura que toma el juicio de IGNORANTE como un insulto en la mayoría de las ocasiones. Resulta entonces que lo que en el paradigma cultural que se está agotando es un insulto, en el paradigma cultural que está emergiendo es el umbral de todo nuevo aprendizaje y por lo tanto una de las condiciones primordiales de lo que dentro de unos años comprenderemos como “ser alguien inteligente” va a ser alguien que reconozca rápidamente lo que no sabe y se disponga a aprender.

Si no nos declaramos ignorantes en algún punto,
no tendremos abierto el espacio para aprender.


Creemos que una de las bisagras en la educación del nuevo milenio estará dada por comenzar a privilegiar el aprendizaje más que el conocimiento. Es por ello que consideramos un error pensar y denominar a este tiempo como “la era del conocimiento” ya que éste se vuelve obsoleto rápidamente. Lo que perdura es la capacidad de aprender, desaprender y reaprender como señala Alvin Toffler.

Y entonces nos preguntamos ¿en qué consiste APRENDER?

Observamos que no alcanzará con aprender “nuevos contenidos” sino que requeriremos APRENDER A APRENDER y esto requerirá mirar al que aprende…. y eso es lo nuevo!
Es en este sentido que podemos comprender que el aprendizaje es mucho más que adquirir información: aprender consiste en realizar nuevas y mejores acciones transformando en este hacer nuestra manera de estar parados en el mundo, de emocionar y de estar en contacto con lo nuevo.

Es por ello que cuando concurrimos a un curso y nos entregan sólo información sin haber incluido “en la entrega” una transformación de nuestra corporalidad, nuestra emocionalidad y el estar en contacto con lo nuevo, no tiene que sorprendernos que luego no podamos aplicar lo aprendido.

Es por ello que en tiempos de cambio acelerado y de crisis como los actuales, resultará fundamental desarrollar nuevos ojos para observar, nuevos aprendizajes para vivir y nuevas preguntas para hacer. Hoy surge la necesidad de contar con competencias nuevas que posibiliten aprender desafiando los modos tradicionales propios y ajenos de encarar los problemas cotidianos.
Creemos que el aprendizaje para el cambio es un desafío a encarar entre todos los actores del vivir actual.
¡Ojala esta invitación le resulte inspiradora!
 
< Anterior   Siguiente >
LEA TV
Tapa Revista Lea 27 Download PDF
Agosto 2010
Download Revista Lea 26
96926 Visitas


Links de Lea Magazine
Suscribase a Revista Lea Magazine
Suscribase a Revista Lea Magazine
Suscribase a Revista Lea Magazine
Suscribase a Revista Lea Magazine
Universidad dell Pacifico
IE
abrh
Camara Boliviana de Hidrocarburos

Bit Partner
Hotel Camino Real
IE Empresarial
Todos los Derechos Reservados